miércoles, 19 de mayo de 2010

Cántame por última vez...


-No sé cómo me hiciste llegar a esto. No sé cuando te convertiste en lo que eres ahora. Cambiaste esa sonrisa que me regalabas todos los días por esa cara larga y tan desagradable como comer naranja después de lavarse los dientes. Éramos tan felices, tan felices. Me hiciste llorar de alegría. Me llevaste al punto máximo del placer ¿Que te pasó? ¿Qué te pasó conchetumadre?! Acuérdate de la canción de Calamaro, de la Fito, de la de Silvio. ¡Acuérdate mierda! Cántame, cántame mierda.

(No sé de que está hablando, no aguanto más, no aguanto este nudo en la garganta. No sé qué chucha hice. Siento mis ojos hinchados y llenos de lágrimas. No puedo más. AAYY!! Maricón poco hombre. Por qué me hace esto)

-Y no me vay a cantar. Erí bien puta. No te bastó con dejarme solo y humillado en ese altar. Y claro, la perla arrancándose con el primero que le dice que es linda. ¡Como me hiciste esto! ¡Respóndeme!

Se secó las lágrimas con sus manos y se las pasó por la cara de ella. Ella en un rincón con las manos amarradas y con lágrimas negras en su rostro, el agua que brotó de sus ojos pasó a llevar su maquillaje. El dejó de apuntarla con el revólver que la intimido desde que la secuestró y la encerró en ese pequeño cuarto.

-No te mereces más. ”Sentiste alguna vez lo que es tener el corazón roto…” ¡canta conmigo puta! Si resulta que si, si podrás entender lo que me pasa a mi esta noche, ella no va a volver y la pena me empieza a crecer adentro, la moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor...”

Se pone ambas manos en la cara. Deja el revólver a un lado. Da un sollozo desgarrador.

-¿Por qué? ¿Por qué conchesumadre? ¿Qué mierda te hice?- gritó

(Se acabó todo, mi carrera, mi futuro mis proyectos ¿en qué me equivoqué? Acaso será el precio por la vanidad. No sé quién es este tipo. No sé qué cresta quiere de mí. No sé a quién se refiere. Solo quiero que me deje salir de aquí)

-No te imaginas como me dejaste aquella vez. Me llevaste al vacío máximo. Mi mamá te odió más que nunca. Imagínate, no es para menos. Me hiciste sentir el huevón más miserable de Chile, del mundo, del universo delante de mi familia, de mis amigos ¡De tu familia que disfrutó más que nadie de mi cuerpo descompensado y humillado, frente a ese Cristo crucificado que también se reía a carcajadas de mí! Esta la me la pagai maraca y con tu vida.

Siguió repitiendo la última frase entre sollozos tomo el revólver y volvió a apuntarla. Ella con cada vez mas terror hundía su cabeza en sus rodillas. La cuerda de que amarraba sus manos le dolía demasiado. Sus lágrimas negras manchaban el perfecto blanco de su vestido.

(Diosito, ayúdame por favor. No me merezco esto. No aguanto el nudo en mi garganta ni el que amarra mis manos… ayúdame)

-… y mas encima te veo ahí. Riéndote de mí ante todos. Mostrándote ahí en el mismo lugar donde iba ser nuestra fiesta. Cada flash que hoy te apuntaba era una risotada de tu madre aquel día. No, no podía aguantar tanta humillación.

-Entiende yo no soy ella. De verdad. ¡Suéltame! Yo estaba ahí trabajando…

(Maldigo el día que firmé por esa agencia. Maldigo el día en que me decidí por el modelaje. Maldigo el día que me puse este vestido de novia)

-¡Cántame mierda o te mató! “Me parece que soy de la quinta que vio el Mundial 78, me toco crecer viendo a mi alrededor paranoia y dolor, la moneda cayó por el lado de la soledad, otra vez...”

No paraba de apuntarla y ella entre llantos cantó.

-“No me lastimes con tus crímenes perfectos, mientras la gente indiferente se da cuenta.
De vez en cuando, solamente, sale afuera la peor manera”

El no aguanto el dolor en su pecho. Desde el fondo de sus entrañas sale un grito que rodea todo el cuarto. Toma el revólver y se lo coloca en su boca. Ella lo mira con espanto y luego corre la mirada. El aprieta el gatillo y dispara. Ella se mancha el vestido con la sangre salpicada de él. Desde la ventana una luz azul intermitente los ilumina. Suena la sirena y ella respira con tranquilidad.


2 comentarios:

Javiera dijo...

felicitaciones mau ;)

Whisperer~ dijo...

Que desesperante!! Es como una catarsis. Me gustó.